Cada etapa dejó un aprendizaje concreto sobre vidrio laminado, paneles fonoabsorbentes y ventilación silenciosa. Esta es la secuencia real de cómo pasamos de un taller pequeño en Huanuco a instalar cabinas en plantas abiertas de Lima.
La línea de tiempo sigue abierta. Cada nueva planta abierta nos obliga a revisar supuestos sobre aislamiento, ventilación y estética.
Zenful Acústica empezó armando paneles fonoabsorbentes para un solo cliente y hoy proyecta cabinas de vidrio y divisiones modulares en sedes corporativas de varias ciudades. Cada etapa dejó una lección concreta sobre cómo se comporta el sonido en una oficina real.
El primer encargo fue tapar la reverberación de una sala de reuniones pequeña en Huanuco. Trabajamos con núcleo mineral, tela técnica y perfiles de madera clara. Ahí entendimos que el aislamiento no se resuelve solo con masa: la junta perimetral y el sellado pesan tanto como el material.
Cuando llegaron los primeros pedidos de phone booths corporativos, dejamos el panel como pieza aislada y empezamos a diseñar sistemas desmontables. Vidrio laminado acústico, base ventilada y paneles ciegos en las caras que dan al tránsito. Ese cambio permitió instalar sin obra húmeda y sin detener la operación del cliente.
Incorporamos medición en campo antes y después de cada montaje. En plantas abiertas el ruido de fondo cambia por hora, así que ajustamos la atenuación esperada según el rango de voz y la ventilación propia de la cabina. Preferimos entregar un número verificable antes que una cifra de catálogo.
Leonardo Quintana Méndez y Franco Naranjo Quintero dirigen el estudio desde el detalle constructivo: cómo se ancla un perfil, cómo se resuelve el paso de cables, cómo se limpia un vidrio en una oficina en uso. Esa cercanía con el montaje define el acabado final y el tiempo real de instalación.
Hoy trabajamos con despachos de arquitectura y áreas de facilities que necesitan ordenar la acústica sin rehacer el interior. Proyectos como las doce cabinas de San Isidro o las divisiones nocturnas de Miraflores muestran el criterio que mantenemos: silencio medido, ventilación silenciosa y una paleta en gris grafito, madera clara y blanco que no compite con el diseño existente.
Puedes ver el detalle de cada etapa en nuestro proceso de trabajo o revisar los escenarios donde ya hemos intervenido.
Reunimos las dudas que aparecen en visitas técnicas a plantas abiertas en Lima: medidas, plazos de montaje, ventilación y cómo se integra la cabina con el interior que ya existe.
En nuestras instalaciones medimos la atenuación en campo, no solo en ficha técnica. En el rango de voz, entre 30 y 35 dB de reducción cuando la cabina está bien sellada en piso, techo y juntas. Eso permite sostener una llamada o una reunión breve sin que la planta abierta escuche el contenido. El resultado depende del punto donde se instale: no es lo mismo junto a un núcleo de ascensores que en un extremo con menos tránsito.
Es la pregunta correcta, porque una cabina hermética se vuelve incómoda en veinte minutos. Trabajamos con renovación de aire de caudal bajo y conductos con trampa acústica, de modo que el ventilador no se escuche por encima del ruido de fondo. En la práctica, el usuario percibe silencio, no un zumbido. Si el local tiene alta carga de ocupación, dimensionamos el caudal según el uso previsto.
Sí. Nuestras divisiones modulares y cabinas se montan en seco, con anclajes puntuales y perfiles que se ajustan al piso existente. En oficinas en funcionamiento solemos trabajar por bloques o en horario nocturno, dejando la zona operativa al día siguiente. No hay picado de muros ni vaciado de concreto, salvo que el proyecto lo requiera por una condición estructural puntual.
Depende de la tarea. Si el uso es llamada individual o videollamada corta, la cabina cerrada aísla mejor y ocupa menos huella. Si lo que se necesita es separar una sala de consejo o una zona de concentración dentro de la misma planta, la división modular resuelve con menos estructura y se puede reconfigurar después. En la visita técnica revisamos flujos, puestos cercanos y fuentes de ruido antes de recomendar una u otra.
Vidrio laminado acústico, perfiles de aluminio con acabado en gris grafito y paneles fonoabsorbentes con tejido técnico. Son superficies pensadas para limpieza diaria y para no marcar con el roce. La madera clara se usa en zonas de contacto y en detalles de mobiliario, donde el desgaste es visible pero controlado. Si el proyecto lo pide, indicamos qué piezas conviene reponer con el tiempo.
Una cabina puntual se instala en una jornada. Un conjunto de doce cabinas en planta abierta, como el que hicimos en San Isidro, se monta por etapas a lo largo de dos a tres semanas, coordinando accesos y horarios. Las divisiones modulares para una sala de consejo suelen resolverse en pocas noches. El cronograma se ajusta al calendario del cliente, no al revés.
Si tu caso no aparece aquí, escríbenos y lo revisamos con planos o una visita. También puedes ver cómo trabajamos en contacto o revisar las condiciones generales en términos.