Cada proyecto de cabina insonorizada o división modular sigue un orden que ya probamos en plantas abiertas de Lima. Estas son las etapas, los tiempos que solemos manejar y lo que necesitamos de tu equipo para no frenar la operación.
Recorremos la planta abierta con sonómetro y registramos el ruido de fondo, los focos de conversación y las rutas de ventilación existentes. De ahí sale el número de cabinas, su ubicación y el nivel de atenuación que hace falta. Sin esta medición, cualquier propuesta de phone booth es una suposición.
Definimos dimensiones, vidrio laminado acústico, espesor del núcleo absorbente y acabados en gris grafito o madera clara. Entregamos planos de planta con las islas de silencio marcadas y una lista de interferencias a resolver: tomacorrientes, luminarias, ductos y salidas de emergencia.
Los módulos se arman en taller, no en tu oficina. Eso reduce polvo, ruido de corte y tiempo de permanencia en piso. Cada cabina sale con su sistema de ventilación integrada probado y con las juntas perimetrales ya calibradas para el sellado acústico.
Coordinamos ventanas nocturnas o de fin de semana para no cortar la jornada laboral. El montaje se hace por bloques: primero estructura, luego vidrio, después paneles y finalmente conexión eléctrica y ventilación. Cada bloque se limpia antes de pasar al siguiente.
Medimos de nuevo con la cabina cerrada y en uso. Revisamos atenuación en rango de voz, caudal de aire y ausencia de ruido propio del ventilador. Si algún valor queda fuera de lo pactado, corregimos sellos o cambiamos posición de paneles antes de dar por cerrada la etapa.
Dejamos ficha técnica por cabina, pautas de limpieza del vidrio y de los paneles, y un contacto directo para reposiciones. Volvemos a los tres meses para revisar juntas, tornillería y filtros de ventilación con el equipo de mantenimiento del edificio.
Los plazos se cuentan desde la aprobación del layout. Obras húmedas, cambios de tablero eléctrico o permisos de edificio pueden mover las fechas; en esos casos lo avisamos en la propuesta, no a mitad de montaje.
Antes de mover una cabina, cambiar un panel o sumar una división modular, conviene saber por dónde entra la consulta y cuánto tarda la respuesta. Estos son los canales activos durante todo el proyecto.
Cada planta abierta tiene su propio mapa de ruido. Por eso el recorrido no empieza con un catálogo, sino con una visita técnica donde medimos niveles, revisamos la instalación eléctrica y entendemos cómo trabaja el equipo. A partir de ahí se define cuántas cabinas hacen falta, dónde van y con qué acabado.
Los plazos dependen del número de módulos y de la disponibilidad de acceso al piso. En plantas en operación conviene reservar ventanas nocturnas o fines de semana.
Puedes ver cómo se aplicó este recorrido en nuestros proyectos ejecutados o escribirnos desde contacto para agendar el levantamiento.